jueves, 21 de enero de 2010

Haití: Estoy harta, de los medios de comunicación

Soy licenciada en periodismo y mis primeros años profesionales, se desarrollaron dentro del sector. Pero no por eso, dejo de estar harta, de que los medios de comunicación, decidan a cada momento, lo que es noticia o no. Es cierto que en Haití y debido a un terremoto, han muerto 75.000 personas, pero este país, ya debería haber sido noticia, hace mucho tiempo, por ser el más pobre de América. Y nunca lo fue.

Y es que la pobreza, ni sensibiliza, ni vende, ni eleva los índices de audiencia, mientras que las catástrofes, sí. Sobre todo, si se sirven al conmovido espectador, como un espectáculo circense, bien montado. Lo vimos con las invasiones de Irak y con otros tantos desastres más (naturales o provocados por el hombre). Pero dentro de veinte días –quizás antes-, el tema dejará de ser atractivo, desde el punto de vista comercial y de audiencias. Así, las pobrezas y penurias de Haití, volverán al más absoluto olvido. ¡¡Lo hemos visto tantas veces: Etiopía, Somalia, el tsunami del sudeste asiático, Irak…!!

Es verdad, que 75.000 muertos, en una semana de hecatombe, son muchos muertos. Pero aún, me parece más noticioso, que cada seis segundos, muera un niño, en nuestro planeta. Hagamos cuentas: 10, al minuto; 600 a la hora; 14.400 al día y ¡5.256.000 al año (no bisiesto)!. Pero de esos, nadie se acuerda –tal vez, un ratito en Navidad-, ni ningún ente o persona, nos pide que descontemos dinero de nuestras nóminas, para los pobres damnificados o que hagamos donativos.

Y, a diferencia del cataclismo de Haití, en el caso de los niños hambrientos, tampoco van George Clooney, Angelina Jolie, Brad Pitt o Sandra Bullock, a dar corriendo, un millón de dólares, porque de esa forma, no saldrían en los periódicos, de todo el mundo. ¡Publicidad más barata, a nivel mundial y a costa de los pobres haitianos, no la van a tener nunca!. Si quieren donar esa cantidad –que para ellos, es como 10 euros para mi-, que lo hagan en silencio, como cualquier otro ciudadano. Tengo ganas, de ver a estos actores millonarios, dando generosos donativos sin publicidad, a los países pobres de África, por ejemplo. ¡Seguro, que algunos que no se dan tanto bombo, ya lo hacen, con discreción!

Como ya dije, la pobreza no vende. Porque de hecho, en nuestra misma España, hay nueve millones de pobres y nadie les da un donativo o mejor, una posibilidad, de ganarse honradamente la vida. ¿Y, alguien sabría recitar, la lista de los países más pobres del mundo?. No lo creo. Yo ahora mismo, me voy a san Google, a ver si me saca de dudas: Hay varias entradas y tomo esta, al azar: Zambia, franja de Gaza, Zimbawe, Chad, Mooldavia, Haití, Liberia, Guatemala, Surinam y Angola (pongo solo, los diez primeros). Salvo de Haití y de la franja de Gaza –ambos, por motivos obvios-, ¿alguien vio en los noticieros de los últimos meses, referencias de estos países?. Al menos, las sensibles televisiones españolas, podrían hacer, un Callejeros Viajeros en Chad o Españoles, en Zambia.

Pero, de lo que estoy más harta, es de cómo los medios de comunicación, juegan con nuestra sensibilidad. Frases, en todos los programas –hasta en los deportivos-, tipo: “pobrecitos” o “con lo que están pasado”. ¡A ver si se enteran, de que lo que están pasando, aún sin catástrofes, es desde que el mundo es mundo y no, desde el martes pasado!.

Y claro, todo el santo día, escuchando la matraca, a los ciudadanos, nos entra el lícito ataque de sensibilidad, que se nos pasa, por supuesto, después de haber visto el telediario y de acudir al banco, para dejar un pequeño donativo, del que el banquero –también por supuesto-, se llevará su tajadita, en forma de comisión. Porque los banqueros, no pierden nunca.

Que a los ciudadanos, nos entren esos repentinos ataques de sensiblería –más que de sensibilidad-, no deja de ser normal, porque somos seres humanos, con sangre en las venas. Pero que los gobiernos, se rasguen ahora las vestiduras, ¡eso ya, clama al cielo!. ¡Si es que ellos, eran plenamente conocedores, de la calamitosa situación de Haití, mucho antes, de la maldita catástrofe!. Eso sí, ahora toca perdernos en discusiones, de por qué nos han pillado despistados y hemos dejado salir, más a los marines norteamericanos, en las fotos de los periódicos. ¡¡Burócratas insensibles y miserables!!.

Pero el culmen de mi hartazgo, llegó cuando en el día de ayer, leí una noticia, con este titular: “Un crucero de lujo, desembarca en Haití, cerca de la catástrofe”. ¡Vaya!, partiendo, de que la agencia organizadora, no es experta en guardar las formas, ni tiene el don de la oportunidad (podían haber desembarcado, en República Dominicana), el resto de la idea, que se nos pretende transmitir en la noticia, me parece demagogia, pura y ofensiva. ¡Vamos a ver!: Yo no voy a dejar de viajar, a todo el África subsahariana, porque se están muriendo de hambre; a no ir de vacaciones, porque los chadianos, no se las puedan permitir o a no comer, porque en Ruanda, no dispongan de media, ni de un dólar al día, para todos sus gastos. Los problemas del mundo, no los hemos causado los ciudadanos –viajeros o no-, ni tampoco, somos los responsables de resolverlos.

Señores periodistas: Déjennos en paz a los viajeros –sean de lujo o no-. Porque nosotros, vamos a los sitios y tratamos de conocerlos, integrándonos entre sus habitantes y de comprenderlos. Poco más podemos hacer (salvo excepciones). Ustedes van, sacan la foto o el reportaje, montan el espectáculo circense, se vuelven a casa y se olvidan.

Prometo, que en este blog, se seguirá hablando de Haití, cuando ya nadie hable de Haití.

martes, 12 de enero de 2010

El lobby de Lonely Planet y la decadencia de Geoplaneta

Andaba yo relajada, despreocupada y más feliz que una lombriz, viendo opciones e itinerarios, para nuestra vuelta al mundo, del año que viene; cuando la recepción de un correo electrónico, de una muy buena amiga virtual, me sobresaltó. Me felicitaba el año y además de otras cosas, me hablaba, de hasta donde había llegado el foro de Lonely Planet, sobre todo, en un hilo dedicado a los administradores de viajes.

Dado que, hace ya muchísimo tiempo, que no piso por los foros de viaje, pensé en no hacer más caso al asunto, pero a las pocas horas, me ganó la curiosidad y quedé horrorizada. ¿Cómo es posible, que la prestigiosa editorial, ponga su imagen institucional en juego, de esta forma, con lo que allí se publica?. ¿Saben realmente, en la sede central de Australia, lo qué esta haciendo aquí con su marca, el grupo Geoplaneta?. No hay desperdicio: Insultos, amenazas descalificaciones de todo tipo, puñaladas, navajazos y muchos viajeros desairados –a veces, porque no decirlo, también maleducados-, despotricando contra la moderación, de un foro de la competencia: El de Los Viajeros.

Por mero azar o porque cuando más lo visité, yo ya estaba hasta de los foros, casi nunca he participado, en este espacio viajero. Siempre lo he dicho -incluso a alguno de sus moderadores-, que es un foro que estéticamente, no resulta agradable y que la densidad –por agrupación-, de muchos hilos, hace la búsqueda de información, algo compleja. Pero, sin ninguna duda, ese foro es de largo, en cuanto a contenidos, el mejor de la red en español.

Desconozco si los moderadores de Los Viajeros, hacen cacicadas, expulsan a la gente por qué sí o llevan a cabo, no sé cuantas tropelías más. Pero conociendo algunos EGOS, de miembros que iniciaron o alimentan ese hilo, de Lonely -por ejemplo, el de quien ha visitado más de cien países, hecho que se debió producir en la prehistoria, porque escribe generalidades, con pretensiones literarias incluso, de oídas y leídas-, tengo que poner esos comentarios, al menos, en cuarentena.

Pero lo que me parece más sangrante de todo, es que lo que l@s de los EGOS, critican a los moderadores de Los Viajeros, es lo mismo que ellos hacen o pretenden hacer, en el foro de Lonely, pero agravado y sin leyes. No expulsan a nadie, porque afortunadamente, no tienen autorización para ello. Sin embargo, se han convertido en un lobby de presión y dirección en la sombra –a veces de amenaza-, que decide quien es buen o mal viajero, quien cuenta cosas interesantes o no, quien les gusta y quien no, que es publicidad y cual no, que debe cambiar y que no… Y sobre todo, que usuarios son molestos para sus objetivos, vanidades e intereses y cuales no. No expulsan, después de una exposición de juicios razonados –justos o injustos, pero razonados-, como en otros foros. Lo hacen mediante la intimidación –más o menos sutil-, para que sea al propio usuario, al que no le apetezca, quedarse en un lugar tan hostil. Son navajeros barriobajeros, disfrazados, de supuestos viajeros.

La última ocurrencia –por no llamarla de otro modo, que pudiera resultar ofensivo-, que le ha venido a la mente –al menos es ella, quien publicita la iniciativa-, a una destacada miembro de ese lobby, es solicitar a Geoplaneta, que cree un premio, al mejor post del foro o del año o… ¡de yo que sé!. Naturalmente y a continuación, señala el de una destacada amiga suya, no solo como mejor del año, sino como el más grandioso, de la historia del foro. Debe ser, que como no tiene más ocupaciones, se ha leído los 172.525 mensajes, que a fecha de hoy, contiene el espacio de debates de Lonely. ¡Qué mérito y heroica dedicación!. No solo se ha empollado a conciencia, los publicados desde cuando llegó ella –momento, en el que algunos ya llevaban/llevábamos, más de quinientos mensajes-, sino todos los antiguos. ¿Se habrá chapado igualmente entero, el antiguo foro naranja?. ¡Capaz es y actitudes tiene! Y toda esta película, montada bajo el pretexto, de que lo han decidido un puñado de usuarios –de los 26.278, que hay actualmente, registrados en ese foro- en una quedada. ¿De verdad, que en una quedada, se dedica el tiempo a esas cosas?. ¿Era una quedada de viajeros o de burócratas?.

Me comentaba mi amiga: “Estoy cansada de lso foros. Me voy a crear mi pequeño espacio, más para almacenar y para unos pocos usuarios, que para hacer un blog masivo”. Le respondí, que había seguido el mismo camino que yo elegí, hace tres años y medio. No es una forma de aislamiento, sino de defensa, ante muchas de las actitudes, referidas en esta reflexión. De ahí, que Jorge Sánchez, me haya calificado acertadamente, como viajera impenetrable.

Pero es que ahora que se habla tanto, sobre regular la red, sería mucho más tranquilizador, poner a disposición de un juez en cuatro días, a todos los que amparándose en el anonimato, tratan de destrozar psicológicamente a otra gente en la red. Estos, si deberían ir a la cárcel y no los de las descargas.

Al fin, creo que si alguien se tomara la molestia, de informar a la matriz en Australia, de lo que hace Geoplaneta, para España e Hispanoamérica, a través del foro de viajes, recibiría agradecimiento eterno y guías gratis, para toda la vida.

En fin, voy a seguir charlando con mi amiga, que resulta, mucho más gratificante. Mirad, me acaba de escribir esto:

“Yo esto lo vivo como un hobby y no necesito recurrir a exhibiciones en una web, sea de viajes o de cría de caracoles, para reforzar mi ego y sentirme "alguien". Pero me he dado cuenta, de que hay gente para la cual el recibir halagos, sentirse admirado, desplegar un coleccionable de "amigos" virtuales o exhibir un contador de entradas, es vital para su autoestima. Les hace sentirse "alguien" y olvidar seguramente otras mediocridades de su vida. Son esos, los que tienen mayor intolerancia a otros informantes, porque los perciben como competidores o rivales y no los toleran. Quieren todo el pastel para ellos. Parece una sandez, pero hay gente que es así y se toma muy a pecho las rivalidades. Sin llegar a los extremos de nuestro… (se ha omitido el nombre), he visto a veces unas peleas en el foro, por temas "me quitas protagonismo"..

Yo creo, que canta bastante, quien escribe por ayudar o compartir y quien escribe solo por exhibirse. Los últimos se limitan a poner un par de fotos, para demostrar que "yo estuve aquí", con cuatro generalidades sacadas de cualquier sitio y abrir el libro de firmas, para que le den coba. El pegarse la currada de recopilar todos los datos de tu viaje, aportar direcciones útiles, buscar enlaces, aportar a lo mejor una visión personal o critica (arriesgándote a recibir ataques, si te metes con algún "tótem"), seleccionar tus fotos, hacer el montaje en espacios gratuitos, sin medios técnicos a tu alcance, sin animo de lucro (que también hay blogs, que trapichean de forma encubierta como intermediarios en reservas con empresas hoteleras o de servicios … Todo eso, no lo hace cualquiera por amor al arte”.

Creedme si os digo, que mi entrañable amiga, habla con conocimiento de causa y con muchas experiencias sobre sus espaldas.

domingo, 3 de enero de 2010

Me he vuelto aséptica y ya no sufro (ni aún siendo pasajera aérea)

Voy a tratar de hacer, la reflexión más aséptica de mi vida. Y es que son tantos y tan claros, los argumentos que tengo, que apasionándome, me enfadaría lo suficiente, para perder parte de mi sensatez. Así, que prefiero no descentrarme.

Me refiero al asunto, de los controles –periódicamente trasformados en paranoias o en psicosis colectivas-, en las terminales aeronáuticas o aeropuertos. Como ya parto, de que quienes hacen las leyes, las crean, para su exclusivo beneficio y libre interpretación y albedrío, pues por aquí, no tengo intención, ni de enfadarme, ni de hacer –siquiera- crítica. ¿Conformismo, realismo o sumisión?. Tal vez, de todo un poco, porque es lo que hay y listo.

Así, que las únicas armas que nos quedan, son las de –tranquilamente-, esgrimir la aplastante realidad –que otros llamarían lógica-, bien explicada. No vaya a ser, que además de delincuentes –por tratar de boicotear, a toda la aviación de la humanidad-, seamos deslenguados, insolentes con quienes nos gobiernas o en el peor de los casos, incluso, pudiéramos caer en el flagrante delito o hasta, en desacato.

A ver, como consigo explicarme: Si tienen que hacerme un juicio sumarísimo, cada vez que llego a un aeropuerto, que lo hagan, pero al menos, con un poquito de respeto. Que no me tiren la bandeja, donde debo dejar los objetos, a la cara, con displicencia. Que no me digan con arrogancia, lo que tengo que hacer y lo que no. Que se esperen a ver, si he dejado de hacer no sé cuál cosa y que aún en este caso, me lo digan con educación. Y sobre todo, que antes de molestarme verbalmente –cosa que ocurre, en casi todos los aeropuertos de Europa-, se preocupen de comprobar, si doy algún indicio, de sospechoso de algo.

En este sentido y dados los supuestos palos, que se le dan a Estados Unidos, en este asunto –muchos de ellos, probablemente merecidos-, debo decir, que a pesar de la incómoda obligación de descalzarme –que no ocurre en Europa-, me he sentido mucho mejor tratada, en los aeropuertos de este país, que en lso del viejo continente. Más que por política o criterios gubernamentales, me da la sensación –y a mi este elemento, me parece importante-, por la cualificación y profesionalidad, de los empleados, que atienden en lso aeropuertos, que es bastante elevada al otro lado del atlántico y muy floja, en Europa. Sobre todo, en España, Reino Unido e Italia.

Comentado ya, el tema más importante, que es el del respeto, a continuación y sin acaloramiento, voy a tratar de reflexionar –que es a lo único que puedo aspirar, porque otra cosa, no voy a conseguir-, sobre los mandatos aéreos de nuestros gobiernos. Y lo voy a hacer, en forma de afirmaciones, preguntas, deliberaciones o ironías.

1.- ¿Por qué Al-Qaeda, está tan interesada en poner bombas en los aviones y no en las estaciones de trenes, de autobuses, en el metro o en unos grandes almacenes?. O dicho de otra forma: ¿Por qué no nos tenemos que descalzar y enseñar todas nuestras pertenencias, al subir a un tren, un autobús o al ir a comprar al Carrefour?. ¿Vale más la vida, de un pasajero aéreo, que la de un simple ciudadano, en sus quehaceres habituales?.

2.- ¿Nos dan seguridad o sensación de seguridad?. O, ¿tal vez, ni lo uno ni lo otro?.. Respondo, con algunos hechos, que me vienen a lamemoria: Yo en los mismísimos Estados Unidos, he pasado controles aéreos, con cosas en los bolsillos, en bolsos interiores y en los calcetines –todas legales, por cierto- y no en una sola ocasión, sino en varias. Por otra parte, oí el otro día, a una persona, experta en seguridad, que a partir de unas cuatro horas, un operario que se encuentre ante un escáner, lo único que ve, son manchas de colores. Y creéis, ¿qué todos los equipajes que entran en la bodega de un avión, son controlados rigurosamente?. Por creer…

3.- Va a resultar, que ahora, según las paranoias del momento –de las que ya, no tenemos culpa a quien echar, porque no está Bush-, en muchas compañías están prohibiendo ir al baño, durante la última hora de vuelo. O tener cosas encima de ti o taparte con la manta. ¿Acaso está investigado, que los malignos terroristas, solo atacan, en los últimos sesenta minutos del vuelo?. Por cierto: Otro día me gustaría hablar, de los diversos protocolos de la aviación. He omitido la palabra estúpidos, porque si no, no sería una reflexión aséptica, como al principio, prometí.

4.- Asunto de los líquidos, que le habrá pasado, a más de un@. Cuando el año pasado, volvimos de nuestro periplo por América y como nos sobraban pesos mexicanos, compramos en el aeropuerto, una botella de ron, que entró lícitamente en el avión, pero que ya no lo hizo, en nuestro cambio de vuelo, en Frankfurt, por mucho que le explicamos, al empleado de turno, que provenía de la tienda libre de impuestos de Cancún, que estábamos en tránsito y que la bolsa estaba sellada.

5.- Escáneres, que te desnudan. Dejando al margen, el tema de la legalidad –¡Dios mío, los jueces aún me dan más miedo y desconfianza, que los políticos!- o moralidad, que darían para muchas líneas, se puede pensar ¿qué alguien que quiera ocultar algo en su cuerpo, no va a saber bien, donde hacerlo y más, si en la pantalla –como dicen van a hacer-, los genitales parecen borrosos o el proceso, es controlado por un ordenador?. ¿Y por qué, no nos desnudan electrónicamente, al entrar en el Corte Inglés?

Aún así, seguiré aséptica, porque me gusta viajar y no me queda otra, que visitar, muy a menudo, aeropuertos varios. Pero, cuando me vengan a pedir el voto: Que se descalcen, se quiten el cinto, pongan sus cosas en una cesta, pasen por el arco de seguridad de mi cocina…

jueves, 31 de diciembre de 2009

Eva tiene un Plan... y lo terminará cumpliendo

Ya, desde la más tierna infancia, quería tener de profesión, viajar por Hispanoamérica. Sin razón aparente o motivada, como cualquier criatura, que de mayor, desea ser bombero, astronauta, conductor de autobús o enfermera. En la adolescencia, me obsesioné, con hacer el interrail: Aquella aventura fascinante, de la que algunos estudiantes, ya universitarios, hablaban sin parar, entusiasmados. Cerraba los ojos y me veía en las estaciones, cargada con la mochila o viendo los inacabables paisajes alpinos, por la ventanilla del tren. Pero, lo que más trataba de imaginar, es con quien lo haría, cosa que nunca se me ocurrió pensar, de pequeña, cuando diseñaba, a duras penas, el periplo americano, partiendo desde Patagonia, para llegar a México.

Afortunadamente, ambos deseos, ya los he podido cumplir y con creces. Para recordar los interrailes, tendría que usar, casi todos los dedos de ambas manos y el pasado 2.008, culminamos el periplo americano, después de cuatro meses y medio, pero no empezando en Patagonia, sino todavía más lejos: En Río de Janeiro.

Fue este, un año mágico, que cambió nuestras vidas para siempre, dado que al citado viaje, añadimos otro, de cuatro meses, por el sudeste asiático y tres más, de duración variable, hasta completar, casi once meses viajando. Uno ya nunca es el mismo –lo quiera o no, porque no se puede elegir-, después de un viaje largo Así que hoy, hace 365 días, la gran incógnita, que me rondaba por la cabeza, era como íbamos a reaccionar, a la vuelta de la normalidad, en el año que hoy acaba. Y sobre todo, como íbamos a responder y a evolucionar, al tener que volver a encorsetar los viajes, en miserables periodos de vacaciones, de dos o tres semanas, al ritmo de un par, al año.

Para empezar, en 2.009, los viajes más dilatados, no han sido donde esperábamos: India e Irán, dejaron paso a China y, Nueva York y el oeste de Estados Unidos, pero este dato, tampoco es importante, para lo que voy a tratar, de comunicar.

Debo decir, que el impacto, ha sido algo menor del esperado, aunque en todo caso, fuerte. Y han ayudado a mitigarlo, las ocho escapadas cortas –cuando otros años anteriores, no hacíamos ni tres-, que nos han tenido medio ilusionados, a lo largo del año y, sobre todo, que hemos vuelto a vivir, con la misma intensidad, que antes, los viajes de dos o tres semanas. Esto era algo, sobre lo que a priori, éramos extremadamente pesimistas.

Pero el que ha viajado, por periodos largos, ya está infectado para siempre, sin antídoto conocido, ni parece ser, siquiera por descubrir. No es como una adicción o una droga, porque en estas, el síndrome de abstinencia cesa, simplemente, con no tomarlas, durante tiempo prolongado. Yo dejé de fumar, hace cinco años, pero me sería imposible, abandonar los viajes: Quizás incluso –por no decir, que seguro-, aunque tuviera que vender el alma la diablo, robar o mendigar (y ya no digo matar, porque me parece, demasiado fuerte). De hecho, me fui hace poco a Estados Unidos, en unas condciones, en las que casi nadie, habría viajado.

Se trata más bien, de la llamada de la selva. O si fuera creyente, diría, de la irrenunciable llamada de Dios. Y lo peor, es que cada vez es más fuerte. Pasas periodos tranquilos, pero de repente y, sin previo aviso o síntomas distinguibles o tratables, te embarga la necesidad, de dejarlo definitivamente todo y largarme de nuevo por el mundo, sin billete de vuelta (no digo para siempre, porque la palabra asusta).

Ahora, me encuentro en uno de esos periodos, en los que parezco poseída. De tal forma, que estoy pensando más en el 2.011, que en los propios viajes de 2.010, que aún están sin decidir y creo, que va para largo. Y es que, muy probablemente, enero o julio del 2.011, es el posible punto de partida, de un nuevo viaje largo. La cuestión, es que desconocemos, de cuanta duración. Empezamos pensando en dos años y luego lo alargamos a cinco. Pero ahora y nuevamente, nos están volviendo a entrar ganas, de venderlo todo, casa incluida –como diría, Jorge Sánchez, con los muebles, juegos de cama, cacerolas y demás trebejos incluidos- y largarnos, de forma indefinida. No se si será esta vez, pero esta claro, que tanto va el cántaro a la fuente, que se acabará rompiendo y lo terminaremos haciendo.

Hasta antes de hacer los viajes largos, planificábamos llevarlos a cabo, en la jubilación. ¿Qué ilusos. Haciendo planes, con 25 años de antelación y ahorrando para ellos!. Ahora, todo ha cambiado y solo nos vale el presente y el futuro inmediato. Pensar que me puedo morir, dentro de tres años y pasarlos, malgastándolos en casa, es una idea, que me atosiga y mortifica.

Y lo curioso, es que la posibilidad de haber hacho, los viajes de 2.008, se origino, a raíz de una de las mayores desgracias, que nos ocurrieron en la vida (que por otra parte, tampoco han sido muchas). Como aprendimos en el sudeste asiático: Nunca sabes si lo bueno es bueno, porque te puede llevar a algo malo. ¿O por qué no lo malo, no te puede conducir a algo bueno?. Amabas cosas en Asia, te suceden a dairio

Por cierto. El recorrido planificado, para el mencionado periplo, de inicio en 2.011, sería, más o menos: Rusia, Mongolia, algún país de Asia central –aun sin determinar, Corea del Norte y del Sur, Japón, India, Nepal, retorno a Filipinas, Indonesia y Tailandia, para entrar en Myanmar, Brunei, Timor oriental, Australia, Nueva Zelanda, Polinesia, isla de Pascua, retorno a Chile, Bolivia y Brasil –pero viajando por el interior y no por la Panamericana-, Venezuela, islas del Caribe, retorno a Estados Unidos, con visita del este del país y Canadá. Si aún nos quedaran ganas, que es bastante posible, haríamos África, en forma de V, empezando por el oeste y bajando, para subir, por el este.

¡Feliz año 2.010 y que venga cuanto antes, 2.011!

sábado, 26 de diciembre de 2009

Gracias, Jorge

Aunque no me gusten especialmente los rankings –y menos, en algo tan personal y subjetivo, como es viajar-, si a alguien en nuestro país, pudiera calificar, de viajero sobresaliente, como el mejor de todos y ejemplo a seguir, ese sería Jorge Sánchez. Ya no solo, porque en 2.003 –tras 31 años de periplos por el mundo-, concluyera la visita, de los 193 países, que forman nuestro querido planeta, sino por su forma de entender la vida y los propios viajes y, también, por su humildad. Estas líneas, que copio y pego y que encabezan su web, resumen una filosofía –más bien, una realidad-, con la que no puedo, estar más de acuerdo


“Bienaventurados los que no viajan jamás y los que apenas sienten deseos de conocer países remotos, ya que ellos gozarán de una vida apacible y llena de regocijo.


Bienaventurados también, los amantes de los viajes que en sus períodos vacacionales, recorren brevemente diversos lugares del planeta, pues ello les aportará enseñanzas enriquecedoras y les colmará de experiencias dichosas.


Pero, ¡ay de aquellos que han osado emprender el Camino del Viajero!
Porque ello no les dejará ni un momento de quietud y les substraerá de los demás intereses de este mundo; se afanarán únicamente por intentar satisfacer en vano, su insaciable pasión por los viajes y nunca considerarán haber viajado lo suficiente.

A esas almas vagabundas, sólo les aguarda desasosiego
e infinita ansiedad por aprender sin cesar, sobre todos los rincones de la Tierra,
sobre la naturaleza de los seres que la pueblan y sobre el significado de su propia existencia”.


Por lo dicho en el primer párrafo, no deja de ser todo un honor para mi, que esta viajera y está página – Losviajesdeeva-, aparezcan referenciadas, en la web de Jorge Sa´nchez. Gracias, Jorge, por esas buenas y amables palabras, que me llenan de emoción y que viniendo de quien vienen, me hacen sentir orgullosa y me animan, a seguir con esta labor –como tú bien dices, de forma dicharachera y personal-, de compartir mis viajes, con todo el que se quiera acercar, a este espacio viajero. Te lo habría agradecido con igual cariño, si en vez de elogios, tus palabras, hubieran sido críticas razonadas. Pero lo que más me gratifica, es el respeto con que escribes y que lo haces, con conocimiento de causa. Es decir: Que antes de elaborar la reseña, te has molestado en seguirme y conocerme bien, a través de mis escritos y trayectoria Y tienes razón: Eva no se vende, por un plato de lentejas. Sinceramente, Jorge: Un millón de gracias.


La mencionada reseña, la podéis encontrar aquí: www.jorgesanchez.es/ (en el apartado, de candidatos prometedores). No obstante, la copio y pego, a continuación:

“EVA (La Viajera impenetrable).


Eva nació en Valladolid, hace cuatro décadas y, según su mapamundi, ha recorrido 87 países, lo que la convierte, en una de las mujeres viajeras más experimentadas de España.

En un principio, Eva viajaba durante las vacaciones, como todos, a lugares turísticos de Europa o a países cercanos a España, como Egipto, Marruecos, Túnez, etc., pero más tarde cambió de aires y se lanzó a Asia, lo que le transformo por completo y sintió que necesitaba viajar más, por lo que en el año 2008, en un estado de arrobamiento, proyectó romper con todo, abandonar su trabajo y dar una vuelta al mundo, de 2 años de duración. Para financiarla, vendería su casa en Valladolid, con los muebles, juegos de cama, cacerolas y demás trebejos incluidos.

En el último momento, Eva recuperó la sensatez, recapacitó y se quedó con su casa castellana. Pidió una excedencia en su trabajo y la vuelta al mundo de dos años, quedó reducida a dos viajes de varios meses de duración cada uno, por Hispanoamérica y Extremo Oriente asiático.


Siendo de naturaleza dicharachera, Eva, en el pasado, tras sus viajes, participaba sus vivencias en los foros de viajes, que existen por Internet, pero ya se sabe que allí suelen introducirse personas ociosas, que no aportan nada sobre viajes, sino que más bien hacen el gamberro, y los constantes viajes de Eva (con sus comentarios muy personales, pues no tiene pelos en la lengua, y controvertidos, como pretender hacer boicot al Machu Picchu) provocaban envidias y animosidad, por lo que comenzaron a vilipendiarla virtualmente y a clavarle “navajadas traperas”, en la espalda, a lo bestia, sin piedad, lo que le llegó a agriar, así que la afligida Eva cortó definitivamente, con esos foros, se cerró en banda haciéndose impenetrable para sus detractores y abrió una güeb personal (que esos detractores, ya se la han hackeado varias veces), solo por suscripción, relatando desinteresadamente sus andanzas viajeras y donde no hay ni rastro de anuncios comerciales, ofreciendo encajes de bolillos, ratoneras o pócimas crecepelo. Pues Eva es íntegra y no se vende por un plato de lentejas. He aquí su güeb: http://sites.google.com/site/evaporelmundo/ y dentro de ella abrid el apartado "Enlaces viajeros", donde en una sola página, tendréis más de 200 enlaces de gran utilidad, tales como Centros de vacunación en España, Patrimonios de la Humanidad, Conversor de divisas, Información sobre visados, Cómo crear un blog, Horarios de todos los trenes de Europa, Planos de Metro del mundo, Traductor de numerosos idiomas, y un largo etcétera. Sin duda una labor colosal, que Eva noblemente, nos regala en su güeb”.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Comparando buscadores de hoteles

Cuatro son, fundamentalmente, los buscadores de hoteles, que utilizo habitualmente, para gestionar nuestras reservas hoteleras. Veámoslos pormenorizadamente, sobre todo, porque con tres de ellos, ya he tenido la oportunidad, de efectuar reclamaciones, con atención y resultados diversos. Creo que, sobre todo, este último aspecto, puede ser de bastante interés para los lectores.


Hotelius (www.hotelius.com/): Lo utilizo, generalmente, para reservas de hoteles nacionales y muy esporádicamente, para alojamientos europeos. Su web deja bastante que desear y es con diferencia, la que menos información ofrece sobre los hoteles u opiniones de los clientes. Pero suele brindar precios imbatibles, en establecimientos en España. La atención al cliente, es muy buena, tardando solo día y medio, ante un problema, en contestárnoslo y resolverlo. Se trató, de una reserva en un hotel de Madrid, en modalidad de pago on-line. Anulamos la misma, a tiempo, pero nos cargaron su importe, en la tarjeta de crédito. Y es que este buscador, presenta como inconveniente, que no basta con anular en la web, sino que hay que llamar por teléfono, si la reserva exige, pago on-line.


Veenere (www.venere.com/es/): Lo usamos, en la mayoría de las ocasiones, para reservas en Europa. Tampoco da malos resultados, para alojamientos en Asia, aunque para esta zona del planeta, hay buscadores más apropiados. Lo mejor de Veenre, es que siempre se paga en el hotel -salvo determinadas tarifas no reembolsables, que te las descuentan, de la tarjeta de crédito, cuando reservas la habitación-. Tiene otros aspectos, también muy buenos, como es la facilidad de uso de la web, la amplia información de los hoteles y las numerosas opiniones de los usuarios. Pero falla estrepitosamente, en la atención al cliente. En nuestro viaje a China, tuvimos un problema con ellos, con la reserva de Shanghai. Después de un intercambio, de 38 correos electrónicos –unos en español, otros en inglés- y tras más de seis meses, el asunto sigue sin resolver. Hace ya algún tiempo, que nos rendimos. Lo que si es cierto, es que con ellos, resulta muy fácil anular, vía página web.


Booking (www.booking.com/): Nos hemos servido de éste buscador, especialmente, en nuestro viaje por Estados Unidos, consiguiendo, precios increíbles. Pero también, es muy competitivo en Europa –no en España- y en Asia. Para mi y sin lugar a dudas, se trata del mejor de todos, dado que no tiene –o no lo hemos descubierto, hasta ahora-, ningún punto débil. Es de todos, el que ofrece más información de los hoteles y opiniones de clientes y con mucha diferencia. La web es muy manejable y el servicio de atención al cliente –aunque algo lento-, es excelente. Tuvimos un problema con la reserva, de nuestro último hotel en Nueva York. El establecimiento y por razones oscuras –amparadas en una repentina subida de tasas-, nos cobró ocho dólares más, de lo pactado con Booking.. El hotel, ni siquiera se quiso hacer eco, de nuestras protestas in situ. Han tardado un mes en solucionarlo, pero lo han hecho, con total eficacia. En cinco días, tendremos la devolución del importe, indebidamente cobrado, en nuestra tarjeta de crédito


Atrápalo (www.atrapalo.com/): No lo usamos demasiado y cuando lo hacemos, suele ser, para viajes por Europa. La web es bastante manejable y la información de los hoteles es buena. Aunque las opiniones de clientes, son muy inferiores, a las de los dos anteriores. De momento, no hemos tenido necesidad de enfrentarnos –mejor digamos, tratar-, con su servicio de atención al cliente. Así que en este sentido, no podemos ofrecer información


Los buscadores están muy bien, para cuando se va de vacaiones, por periodos breves de tiempo, todo va muy programado y no hay lugar a improvisaciones o contratiempos. Pero, viajando con más libertad, ni en África, ni en Asia, ni en América del Sur y Centroamérica, es necesario utilizarlos, dado que se consiguen mejores precios, buscando in situ.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Conquistadores y Tomboleros

Hay quien piensa, que cada viajero es genuino, único y diferente, pero yo no comulgo, con este pensamiento, algo romántico e idealista. Creo que hay cinco, seis…, diez como mucho, perfiles concretos de formas y filosofías de viajar y que todos podemos ser enmarcados, en alguno de e ellos. Aunque claro está, no de forma pura, en todos los casos, sino con porcentajes mayores o menores, de los restantes perfiles. Tirando por lo alto, no creo que al final, salgan más de veinte o veinticinco subperfiles diferentes, en los que se puede englobar, a cualquiera cuya máxima pasión, sea recorrer el mundo.


No es mi intención, en esta reflexión, hacer la típica clasificación frívola e hilarante, que no es difícil encontrar, en algunos hilos, de los más famosos foros de viajes o en blogs particulares. Creo que el tema, es mucho más serio, que eso y para llegar a conclusiones, habría que poner en marcha, un laborioso trabajo de campo, en el que se entrevistarían a miles de viajeros. ¿Quién podría estar interesado en hacer este estudio?. Pues mucha gente, entre los que destacarían, las agencias de viajes y los propios estados, a través de sus estamentos turísticos, con el fin de optimizar el número de clientes y visitantes y por tanto, los ingresos.


Llegados a este punto, dejo al margen el rollo filosófico y me bajo a la arena, para referirme, a dos tipos de subperfiles –a veces, en la misma persona, se dan ambos-, que últimamente, veo en sostenido, pero constante incremento, en mi deambular por la red: El conquistador o coleccionista de países y el tombolero.


Los primeros, me tienen anonadada. Hacen una imaginaria muesca, por cada país que visitan y el objetivo final, no es otro, que sumar el mayor número posible de ellas, de tal forma, que el que ha suma 40, es mejor que el que solo lleva 32 y este a su vez, más valioso, que el que tiene 15. Las reglas son sencillas: Se añade el país y se considera como visitado, desde el justo momento, que se cruza la frontera. Da igual, que solo se pasen allí tres horas, incluso en circuito organizado y más de la mitad del tiempo, se distribuya comiendo y en un transporte. Ese país, ya forma parte de la lista y el objetivo último, no es otro, que completar la relación o acercarse lo más posible, a la totalidad de los estados u naciones, del mundo mundial. Su filosofía, se resume en: “Yo soy mejor viajero, que tú, porque te saco tantos países”.


Dicho sea de paso, que nada tengo contra esta gente. Simplemente, me sorprende, que alguien pueda quedar satisfecho, de esta forma de recorrer el mundo. Pero cada uno, es muy libre de viajar, como quiera y de recetarse el tratamiento que considere oportuno, para la mejora de su autoestima. Es el segundo perfil, el que me irrita algo más y una de las tantas razones, de que yo abandonara en su día, todos lso foros de viajes.


A mi, se me ha ocurrido llamarlo el tombolero, porque están todo el día gritando –interneticamente, hablando- y vendiendo humo, pero podría tener, otra decena de denominaciones. Los hay, que tratan de fastidiar constantemente, al prójimo y otros, mucho más inofensivos, que lo único que tratan, es de alimentar su ego.


En el primer caso, son envidiosos, ventajistas –nunca responden, en un hilo de un foro, los primeros, sino después, para criticar-, malpensados, inventores de historias y hasta de muchos de sus propios viajes. Siempre tienen las claves de todo, una anécdota más interesante que la tuya, unos lugares –que, pobre de ti-, tú no visitaste y ellos sí… En los foros, sencillamente desprecian, a la gente, que menos ha viajado y desde su cobarde anonimato, cargan sus tintas, contra los que más participan o han tenido la suerte, de conocer más mundo.


En el segundo supuesto, hablamos de simples vendedores de humo, que a nadie dañan, pero que cuando a su producto –por así llamarlo-, le quitas el envoltorio, la decepción es enorme.


Recuerdo, que no hace mucho, fui uno de esos cientos de destinatarios, a los que un viajero, envió un apasionado y prometedor correo electrónico, anunciando, que había estado en Corea del Norte, uno de los pilares del Eje del Mal y que en una semana, daría con pelos y señales, todos los detalles. Lo mismo publicó, a bombo y platillo y a grito de megáfono cibernético -como en las mejores tómbolas-, en algunos foros de viaje, porque como decía, a él le iban los grandes retos.


Me ilusione y me dispuse a contar las horas, que quedaban para que mis oídos, pudieran escuchar, aquella fantástica y aventurada historia. Pero llegó el día y la decepción, fue morrocotuda. El gran reto, la aventura inigualable, la incursión en el Eje del Mal, había consistido en unas cuantas horas, de no barato viaje organizado, desde Corea del Sur. Buena parte de ellas, las había pasado en controles o almorzando y las máximas atracciones, consistían en una cascada y unos templos, de los que en Asia, sobran en casi todos los países, menos en China.


Lo que si debo agradecerle a este viajero, es que despertara en mi, el interés por este enigmático país y que lo tenga en mis planes viajeros de futuro, para hacerlo, algo más a fuego lento. De esta forma el guiso, sale más rico y con menos humo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Gracias, San Cristobal, por enviarme esa mano de Santo

Más que una reflexión, es una historia:

Ayer por la mañana, a falta de poco más de cien horas, para nuestro teórico viaje por lso Estados Unidos, solo había un 10% de posibilidades, de llevarse a cabo. ¡Un desastre!, después de tantos preparativos y del dinero gastado en los vuelos, trasatlánticos e interiores. Pareciera que el país, se hubiera tomado venganza, después de lo mal que hemos hablado de él -más bien, de sus gobernantes- y de las veces que habíamos jurado, que nunca viaíamos allí, al menos, hasta que conociéramos, todo el resto del mundo.


No sería mala idea, para guión de película, pero no. La realidad, resultaba menos compleja que todo eso: Un aparatoso agarrotamiento muscular, en el gemelo izquierdo, que en los últimos nueve días, apenas me dejaba andar y me mantenía, con unos dolores tremendos. Reconstruyamos los hechos, aunque suelen ser los de siempre, en este tipo de casos.


Se empieza por una mala pisada o movimiento brusco. Después, se nota algo de dolor, pero si no te ha pasado nunca antes, no le das importancia y sigues forzando, con tu rutina diaria. Al tercer día, los dolores ya resultan insoportables. Curiosamente, más sentada y de pie, que caminando.

Como había un fin de semana por medio, decido esperar, al inicio de la semana, par ir a mi médica de cabecera. Quizás para entonces, ya se haya pasado el dolor. Comienza la investigación por internet y como le hecho tantas horas, casi acabo siendo catedrática de traumatología: Roturas fibrilares, tendinitis, contractura y agarrotamiento muscular, esguinces… Antiinflamatorios (Enantyum), benzodiazepinas (Myolastan), iboprufeno, Voltaren, medias que pensionan la pierna, fisioterapeutas…. Si se presenta hematoma es una cosa. Si no lo tiene, es otra y el tratamiento distinto. Varía, según sea la zona de de la hinchazón y el grado de contracción. ¡Oh Dios!


Me obsesiono. Me mido ambos gemelos con el metro, a ver si dan resultados diferentes, para hacerme una idea de la inflamación, porque ha simple vista, no se ve nada. Efectivamente, el gemelo izquierdo, sobrepasa en dos centímetros de diámetro, al derecho


Me hago más de diez fotos, de la zona afectada, con la cámara compacta, para ver, si hay realmente hematoma. Parece que no


Ahora, me alarmo, me pongo nerviosa y aumenta el dolor. Muchos de los participantes en foros, hablan de recuperaciones, de hasta cuatro o cinco semanas ¡Yo no tengo tanto tiempo!.


Mi médica, poco dada al uso de medicamentos fuertes, me da una media de tensión, que solo uso dos días, porque me estrangula la pierna. Los nervios se incrementan, dado que, cada mañana me levanto y no progreso nada. Empiezan las dudas. ¿Hacer el viaje, con un arsenal de antiinflamatorios o suspenderlo, por miedo a romperme, definitivamente allí.


Al principio, optamos por lo primero, pero ayer, nos damos cuenta, de que bajo ningún concepto, estoy en condiciones de viajar, porque me cuesta horrores, hacer incluso, tareas cotidianas, como poner la lavadora o guisar. ¡Y no digamos, estar sentada en un autobús! Empiezo a asumir la derrota y me angustio, aunque sueño con un milagro.


Hoy, he vuelto a la médica por la mañana, para gastar el último cartucho. Me ha dado antiinflamatorio, para disolver en agua (Enantyum). Y a la vuelta, ¡ha ocurrido algo inesperado, casi celestial!. Me he encontrado a una tía mía, con la que tengo mucha relación. Iba con su hijo, que portaba muletas. Se ha fastidiado el pie, en un salto y lo lleva, a una especie de sanador (funciones de fisioterapeuta, pero sin título, aunque no curandero, dado que, solo usa sus manos), que tiene fama de hacer milagros, a 10 euros la sesión. Ahí quedó la cosa.


Me ha llamado por teléfono a mediodía y me ha dicho, que el chico, ha salido de la consulta sin muletas, así que me he animado y le he propuesto, que me venga a buscar y me lleve a la casa de este hombre, llamado Felipe. Ha empezado, a enredar en mis músculos y tendones, a veces haciéndome, bastante daño. Pero el hecho es, que cuando he entrado en la consulta, apenas me podía sentar o permanecer de pie, de forma estática. Cuando he salido, sin embargo, podía hacer ambas cosas.


Lógicamente, sigo notando algo de dolor, porque ha hurgado, a lo largo y ancho de mi gemelo, pero no es un malestar como el de antes, porque ha desaparecido la tirantez. Me ha mandado volver mañana y que el resto del día de hoy, no caminara mucho.


Ahora, las posibilidades de realizar el viaje, vuelven a subir como la espuma.


No soy religiosa y ni siquiera creo en Dios, pero prometo que a la vuelta, si todo sale bien, iré a poner un par de cirios, a San Cristóbal mártir, patrón de los viajeros.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Al interrail, no le mató el bajo coste, sino la avaricia de las ferroviarias

No sé, como estarán hoy en día las cosas, pero cuando hicimos nuestro último interrail por Europa –después de mucho tiempo, de no disfrutar de esta experiencia-, a mediados del año 2.005, la realidad era deprimente. Cuando llevamos a cabo los primeros, en el 90 y el 91, el continente estaba lleno de jóvenes, que abarrotaban los trenes. No era nada infrecuente, tener que pasar la noche en las plataformas o el pasillo, por no haber sitio, en los compartimentos. En 2.005, ni jóvenes ni viejos. Íbamos, prácticamente solos.


No me extraña. En aquellos tiempos, el interrail costaba unas 26.000 pesetas, lo que era una ganga, para cualquier joven, a pocos posibles que tuviera. Pero los precios fueron subiendo, de forma escandalosa y muy por encima, del coste de la vida y al parecer, los vagones se fueron despoblando. ¡Lo normal!.


Los trenes, también fueron, premeditadamente empeorando. A primeros de los noventa, los ferrocarriles alemanes –también los austriacos o italianos, entre otros-, en segunda clase, consistían en seis asientos por compartimento, que por la noche, se abrían y juntaban a la mitad, formando anchas literas. Si tu pareja o amig@, se sentaba en frente tuyo, podíais dormir estirados, colocados de forma inversa.


Cuando volvimos al país bávaro, en el citado 2.005, el compartimento seguía siendo de seis, pero lo habían hecho, completamente espartano, con asientos no abatibles. Otros trenes, los habían convertido, en largos vagones, de asientos corridos, donde la relación con desconocidos, es bastante más complicada. Al margen, se pagaban suplementos, en casi todos los convoyes, cuando en lso primeros noventa, no se abonaban en ninguno, salvo que fueras, en litera o cama.


Debo reconocerlo. Me da pena, de que los jóvenes de hoy en día, no puedan disfrutar de esas sensaciones y de la hermanada convivencia, de apasionantes noches interraileras, en las que conocías a gente, de casi todas las partes del mundo. Eran veladas increíbles, al son del chucu chucu, al color de unas cervezas y a veces –por qué no reconocerlo-, de algún porrito de hachis o de maría.


Son recuerdos mágicos de juventud, que no se olvidarán jamás, por mucho que pase el tiempo. Porque para nosotros, aquellas experiencias eran entonces, tan apasionantes, como lo puede ser, hoy en día, viajar al lugar más apartado y exótico de la tierra.


Menos mal, que al menos, los jóvenes de este momento, tienen dos posibilidades, que nosotros nunca tuvimos: Los vuelos de bajo coste y unos precios en los hoteles, muchas veces más baratos, que lo que costaba una pensión, hace casi veinte años. En el bajo coste, buen precio, mucha eficacia y ahorro de mucho tiempo. Pero de magia, confidencias, cervecitas, porritos y noches inolvidables, nada de nada.


Esta visto, que nunca se puede tener todo. ¿Hacia donde evolucionará la cosa?. No tengo ni idea, pero espero que en el futuro, de una manera o de otra, los jóvenes puedan seguir viajando. Si en algo envidio a los de hoy, es que a mi también, me hubiera gustado irme de Erasmus.

martes, 29 de septiembre de 2009

La desfachatez de Air Europa, tienne final feliz (de momento)

Nuestras peores sospechas, se han confirmado en el día de hoy. Aunque el final, ha sido casi feliz, después de explicaciones incomprensibles, momentos de inquietud, abono del minuto de llamada, a más de un euro y buen trato, eso sí

Sabemos desde hace tiempo, por diversas incidencias ocurridas en el pasado -que ahora no vienen al caso-, que Air Europa es una compañía lamentable y de muy poco fiar. Aunque nos seguimos arriesgando a volar con ellos, debido a que en algunos destinos –no en tantos como antes-, sus precios están bastante por debajo de la competencia. Es el caso de los vuelos a Túnez, uno que antes iba a Río de Janeiro y que quitaron en mayo del año pasado y el que conecta Madrid con Nueva York, que es el que ahora tocaba.

La tarifa que conseguimos, de 323 euros i/v, resulta unos 80 euros menos, que las más bajas de sus competidores. Así que, como bien sabéis y una vez más, nos armamos de valor y compramos los billetes, para visitar Estados Unidos, durante 16 días, a primeros de noviembre.

La web de Air Europa, es aún más lamentable, que la propia compañía. Tiene una única virtud: Que te permite visualizar a la vez, los vuelos al destino elegido, de todas las fechas del mes. Todo lo demás, son defectos: Diseño poco atractivo. A veces se queda colgada. Si has metido un dato mal (por ejemplo ida, por ida y vuelta) y quieres modificarlo, te borra todo lo anterior y hay que empezar de nuevo. Los precios, que se visualizas en el calendario, a veces no coinciden con los reales. Y podría seguir, pero ya solo, me voy a referir a lo peor: No hay manera, de hacer un seguimiento a tu reserva. Menos mal que al menos esta vez, no nos dio problemas al reservar nuestras plazas, a diferencia de otras ocasiones.

El caso es, que ayer andaba aburrida y ¡bendito aburrimiento!. Quise comprobar, si en Checkmytrip (
https://www.checkmytrip.com/plnext/XCMTXITN/CleanUpSessionPui.action?SITE=XCMTXITN&LANGUAGE=GB ), aparecía el itinerario y el estado de los vuelos. Positivo. Miro el de ida y se muestra confirmado. Voy a ver el de vuelta y leo lo siguiente, en cuanto a su estado: “No es posible, no funciona”.y debajo, nos colocan otro vuelo, para la misma hora del día siguiente y cuyo estado es: “Confirmación cambio de hora”. O Sea, no es que lo retrasen unas horas, si no que lo cancelan y nos hacen esperar un día completo Supongo que cualquier persona, que tenga unas fechas de vacaciones limitadas y cerradas, se hace cargo del problema.

Esta mañana y como es lógico, llamamos a la compañía. En el 902 de Air Europa, nos indican que para informarnos sobre ese tema, hay que llamar a un 807, que cuesta más de un euro el minuto y que tenemos que pagar nosotros, aunque la culpa del desaguisado, sea de la compañía. ¡A callar y a pagar! Ya hemos aprendido hace tiempo, que el temple tiene que ser nuestro guía.

La señorita –muy amable, eso sí-, nos dice, que efectivamente, ese domingo, no hay vuelo. Pero, ¿por qué, si el resto de los domingos de noviembre, si opera?. No sabe, no responde. Y, ¿por qué la compañía, nos vendió un vuelo inexistente, desde su propia web?. Respuesta: Sí, es que el vuelo existía, pero ahora lo han quitado, por los horarios de verano e invierno”. ¡Ah, o sea, qué van quitando vuelos cuando les apetece, con pasajes ya vendidos?.

La siguiente pregunta, es de pura lógica, teniendo en cuenta la conversación: ¿Y cuando pensaban comunicarnos la cancelación, tal vez el día antes?. No sabe. Y es que el colmo de la desfachatez de Air Europa, es que nos suspenden el vuelo y encima, ni nos envían un correo electrónico

Nos ofrecen la posibilidad, con la misma tarifa –faltaría más-, de volar el sábado o el lunes. Pero claro, el lunes ya no podemos y si lo hacemos el sábado, perdemos un día, de nuestras preciadas vacaciones. A la señorita, ambas cuestiones, le dan igual, aunque trata de disimularlo.

Resulta, que si yo quiero cambiar las fechas de un vuelo o tengo que pagar un suplemento de 20 euros o en otros casos, es misión imposible. Ingenua de mi, pregunto, si al modificar las fechas ellos, me dan los 20 euros a mi. Negativo. Al menos, si queremos, nos devuelven nuestro dinero, perdemos los vuelos y todos, tan amigos. Pero eso, no nos interesa

Trato de no perder la calma e intento negociar. Aceptamos volar a la vuelta un día antes, si también nos permiten, adelantar la ida un día, sin ningún coste adicional. Tendremos que reorganizar algunas cosas, pero al menos, no perdemos un día. Aceptan. Esperamos, que esta haya sido, la primera y última sorpresa, aunque estaremos alerta, porque volar con Air Europa, es como comprar en la Bolsa, los denominados chicharros: O te va de miedo o te hundes.

Lo que hacen las compañías aéreas –unas más que otras-, es sencillamente, una vergüenza. Tienen licencia para matar y para saltarse la legislación europea, a su antojo. Aplican hasta el extremo, la normativa para pasajeros y se saltan a la torera, lo que les concierne a ellas, mientras las autoridades europeas, miran para otra parte.

Es cierto, que hay una legalidad, que protege a los pasajeros, pero nada se conseguir, si no vas con abogado y a juicios, por lo que al final, te sale bastante más caro, que lo que vas a reclamar. Aún, estoy esperando sentada y ha pasado casi un año, que me indemnicen, por el retraso de más de 24 horas, que tuvimos en el aeropuerto de Roma, viniendo de Turquía, por la huelga de Alitalia.