lunes 26 de octubre de 2009

Gracias, San Cristobal, por enviarme esa mano de Santo

Más que una reflexión, es una historia:

Ayer por la mañana, a falta de poco más de cien horas, para nuestro teórico viaje por lso Estados Unidos, solo había un 10% de posibilidades, de llevarse a cabo. ¡Un desastre!, después de tantos preparativos y del dinero gastado en los vuelos, trasatlánticos e interiores. Pareciera que el país, se hubiera tomado venganza, después de lo mal que hemos hablado de él -más bien, de sus gobernantes- y de las veces que habíamos jurado, que nunca viaíamos allí, al menos, hasta que conociéramos, todo el resto del mundo.


No sería mala idea, para guión de película, pero no. La realidad, resultaba menos compleja que todo eso: Un aparatoso agarrotamiento muscular, en el gemelo izquierdo, que en los últimos nueve días, apenas me dejaba andar y me mantenía, con unos dolores tremendos. Reconstruyamos los hechos, aunque suelen ser los de siempre, en este tipo de casos.


Se empieza por una mala pisada o movimiento brusco. Después, se nota algo de dolor, pero si no te ha pasado nunca antes, no le das importancia y sigues forzando, con tu rutina diaria. Al tercer día, los dolores ya resultan insoportables. Curiosamente, más sentada y de pie, que caminando.

Como había un fin de semana por medio, decido esperar, al inicio de la semana, par ir a mi médica de cabecera. Quizás para entonces, ya se haya pasado el dolor. Comienza la investigación por internet y como le hecho tantas horas, casi acabo siendo catedrática de traumatología: Roturas fibrilares, tendinitis, contractura y agarrotamiento muscular, esguinces… Antiinflamatorios (Enantyum), benzodiazepinas (Myolastan), iboprufeno, Voltaren, medias que pensionan la pierna, fisioterapeutas…. Si se presenta hematoma es una cosa. Si no lo tiene, es otra y el tratamiento distinto. Varía, según sea la zona de de la hinchazón y el grado de contracción. ¡Oh Dios!


Me obsesiono. Me mido ambos gemelos con el metro, a ver si dan resultados diferentes, para hacerme una idea de la inflamación, porque ha simple vista, no se ve nada. Efectivamente, el gemelo izquierdo, sobrepasa en dos centímetros de diámetro, al derecho


Me hago más de diez fotos, de la zona afectada, con la cámara compacta, para ver, si hay realmente hematoma. Parece que no


Ahora, me alarmo, me pongo nerviosa y aumenta el dolor. Muchos de los participantes en foros, hablan de recuperaciones, de hasta cuatro o cinco semanas ¡Yo no tengo tanto tiempo!.


Mi médica, poco dada al uso de medicamentos fuertes, me da una media de tensión, que solo uso dos días, porque me estrangula la pierna. Los nervios se incrementan, dado que, cada mañana me levanto y no progreso nada. Empiezan las dudas. ¿Hacer el viaje, con un arsenal de antiinflamatorios o suspenderlo, por miedo a romperme, definitivamente allí.


Al principio, optamos por lo primero, pero ayer, nos damos cuenta, de que bajo ningún concepto, estoy en condiciones de viajar, porque me cuesta horrores, hacer incluso, tareas cotidianas, como poner la lavadora o guisar. ¡Y no digamos, estar sentada en un autobús! Empiezo a asumir la derrota y me angustio, aunque sueño con un milagro.


Hoy, he vuelto a la médica por la mañana, para gastar el último cartucho. Me ha dado antiinflamatorio, para disolver en agua (Enantyum). Y a la vuelta, ¡ha ocurrido algo inesperado, casi celestial!. Me he encontrado a una tía mía, con la que tengo mucha relación. Iba con su hijo, que portaba muletas. Se ha fastidiado el pie, en un salto y lo lleva, a una especie de sanador (funciones de fisioterapeuta, pero sin título, aunque no curandero, dado que, solo usa sus manos), que tiene fama de hacer milagros, a 10 euros la sesión. Ahí quedó la cosa.


Me ha llamado por teléfono a mediodía y me ha dicho, que el chico, ha salido de la consulta sin muletas, así que me he animado y le he propuesto, que me venga a buscar y me lleve a la casa de este hombre, llamado Felipe. Ha empezado, a enredar en mis músculos y tendones, a veces haciéndome, bastante daño. Pero el hecho es, que cuando he entrado en la consulta, apenas me podía sentar o permanecer de pie, de forma estática. Cuando he salido, sin embargo, podía hacer ambas cosas.


Lógicamente, sigo notando algo de dolor, porque ha hurgado, a lo largo y ancho de mi gemelo, pero no es un malestar como el de antes, porque ha desaparecido la tirantez. Me ha mandado volver mañana y que el resto del día de hoy, no caminara mucho.


Ahora, las posibilidades de realizar el viaje, vuelven a subir como la espuma.


No soy religiosa y ni siquiera creo en Dios, pero prometo que a la vuelta, si todo sale bien, iré a poner un par de cirios, a San Cristóbal mártir, patrón de los viajeros.

miércoles 21 de octubre de 2009

Al interrail, no le mató el bajo coste, sino la avaricia de las ferroviarias

No sé, como estarán hoy en día las cosas, pero cuando hicimos nuestro último interrail por Europa –después de mucho tiempo, de no disfrutar de esta experiencia-, a mediados del año 2.005, la realidad era deprimente. Cuando llevamos a cabo los primeros, en el 90 y el 91, el continente estaba lleno de jóvenes, que abarrotaban los trenes. No era nada infrecuente, tener que pasar la noche en las plataformas o el pasillo, por no haber sitio, en los compartimentos. En 2.005, ni jóvenes ni viejos. Íbamos, prácticamente solos.


No me extraña. En aquellos tiempos, el interrail costaba unas 26.000 pesetas, lo que era una ganga, para cualquier joven, a pocos posibles que tuviera. Pero los precios fueron subiendo, de forma escandalosa y muy por encima, del coste de la vida y al parecer, los vagones se fueron despoblando. ¡Lo normal!.


Los trenes, también fueron, premeditadamente empeorando. A primeros de los noventa, los ferrocarriles alemanes –también los austriacos o italianos, entre otros-, en segunda clase, consistían en seis asientos por compartimento, que por la noche, se abrían y juntaban a la mitad, formando anchas literas. Si tu pareja o amig@, se sentaba en frente tuyo, podíais dormir estirados, colocados de forma inversa.


Cuando volvimos al país bávaro, en el citado 2.005, el compartimento seguía siendo de seis, pero lo habían hecho, completamente espartano, con asientos no abatibles. Otros trenes, los habían convertido, en largos vagones, de asientos corridos, donde la relación con desconocidos, es bastante más complicada. Al margen, se pagaban suplementos, en casi todos los convoyes, cuando en lso primeros noventa, no se abonaban en ninguno, salvo que fueras, en litera o cama.


Debo reconocerlo. Me da pena, de que los jóvenes de hoy en día, no puedan disfrutar de esas sensaciones y de la hermanada convivencia, de apasionantes noches interraileras, en las que conocías a gente, de casi todas las partes del mundo. Eran veladas increíbles, al son del chucu chucu, al color de unas cervezas y a veces –por qué no reconocerlo-, de algún porrito de hachis o de maría.


Son recuerdos mágicos de juventud, que no se olvidarán jamás, por mucho que pase el tiempo. Porque para nosotros, aquellas experiencias eran entonces, tan apasionantes, como lo puede ser, hoy en día, viajar al lugar más apartado y exótico de la tierra.


Menos mal, que al menos, los jóvenes de este momento, tienen dos posibilidades, que nosotros nunca tuvimos: Los vuelos de bajo coste y unos precios en los hoteles, muchas veces más baratos, que lo que costaba una pensión, hace casi veinte años. En el bajo coste, buen precio, mucha eficacia y ahorro de mucho tiempo. Pero de magia, confidencias, cervecitas, porritos y noches inolvidables, nada de nada.


Esta visto, que nunca se puede tener todo. ¿Hacia donde evolucionará la cosa?. No tengo ni idea, pero espero que en el futuro, de una manera o de otra, los jóvenes puedan seguir viajando. Si en algo envidio a los de hoy, es que a mi también, me hubiera gustado irme de Erasmus.

martes 29 de septiembre de 2009

La desfachatez de Air Europa, tienne final feliz (de momento)

Nuestras peores sospechas, se han confirmado en el día de hoy. Aunque el final, ha sido casi feliz, después de explicaciones incomprensibles, momentos de inquietud, abono del minuto de llamada, a más de un euro y buen trato, eso sí

Sabemos desde hace tiempo, por diversas incidencias ocurridas en el pasado -que ahora no vienen al caso-, que Air Europa es una compañía lamentable y de muy poco fiar. Aunque nos seguimos arriesgando a volar con ellos, debido a que en algunos destinos –no en tantos como antes-, sus precios están bastante por debajo de la competencia. Es el caso de los vuelos a Túnez, uno que antes iba a Río de Janeiro y que quitaron en mayo del año pasado y el que conecta Madrid con Nueva York, que es el que ahora tocaba.

La tarifa que conseguimos, de 323 euros i/v, resulta unos 80 euros menos, que las más bajas de sus competidores. Así que, como bien sabéis y una vez más, nos armamos de valor y compramos los billetes, para visitar Estados Unidos, durante 16 días, a primeros de noviembre.

La web de Air Europa, es aún más lamentable, que la propia compañía. Tiene una única virtud: Que te permite visualizar a la vez, los vuelos al destino elegido, de todas las fechas del mes. Todo lo demás, son defectos: Diseño poco atractivo. A veces se queda colgada. Si has metido un dato mal (por ejemplo ida, por ida y vuelta) y quieres modificarlo, te borra todo lo anterior y hay que empezar de nuevo. Los precios, que se visualizas en el calendario, a veces no coinciden con los reales. Y podría seguir, pero ya solo, me voy a referir a lo peor: No hay manera, de hacer un seguimiento a tu reserva. Menos mal que al menos esta vez, no nos dio problemas al reservar nuestras plazas, a diferencia de otras ocasiones.

El caso es, que ayer andaba aburrida y ¡bendito aburrimiento!. Quise comprobar, si en Checkmytrip (
https://www.checkmytrip.com/plnext/XCMTXITN/CleanUpSessionPui.action?SITE=XCMTXITN&LANGUAGE=GB ), aparecía el itinerario y el estado de los vuelos. Positivo. Miro el de ida y se muestra confirmado. Voy a ver el de vuelta y leo lo siguiente, en cuanto a su estado: “No es posible, no funciona”.y debajo, nos colocan otro vuelo, para la misma hora del día siguiente y cuyo estado es: “Confirmación cambio de hora”. O Sea, no es que lo retrasen unas horas, si no que lo cancelan y nos hacen esperar un día completo Supongo que cualquier persona, que tenga unas fechas de vacaciones limitadas y cerradas, se hace cargo del problema.

Esta mañana y como es lógico, llamamos a la compañía. En el 902 de Air Europa, nos indican que para informarnos sobre ese tema, hay que llamar a un 807, que cuesta más de un euro el minuto y que tenemos que pagar nosotros, aunque la culpa del desaguisado, sea de la compañía. ¡A callar y a pagar! Ya hemos aprendido hace tiempo, que el temple tiene que ser nuestro guía.

La señorita –muy amable, eso sí-, nos dice, que efectivamente, ese domingo, no hay vuelo. Pero, ¿por qué, si el resto de los domingos de noviembre, si opera?. No sabe, no responde. Y, ¿por qué la compañía, nos vendió un vuelo inexistente, desde su propia web?. Respuesta: Sí, es que el vuelo existía, pero ahora lo han quitado, por los horarios de verano e invierno”. ¡Ah, o sea, qué van quitando vuelos cuando les apetece, con pasajes ya vendidos?.

La siguiente pregunta, es de pura lógica, teniendo en cuenta la conversación: ¿Y cuando pensaban comunicarnos la cancelación, tal vez el día antes?. No sabe. Y es que el colmo de la desfachatez de Air Europa, es que nos suspenden el vuelo y encima, ni nos envían un correo electrónico

Nos ofrecen la posibilidad, con la misma tarifa –faltaría más-, de volar el sábado o el lunes. Pero claro, el lunes ya no podemos y si lo hacemos el sábado, perdemos un día, de nuestras preciadas vacaciones. A la señorita, ambas cuestiones, le dan igual, aunque trata de disimularlo.

Resulta, que si yo quiero cambiar las fechas de un vuelo o tengo que pagar un suplemento de 20 euros o en otros casos, es misión imposible. Ingenua de mi, pregunto, si al modificar las fechas ellos, me dan los 20 euros a mi. Negativo. Al menos, si queremos, nos devuelven nuestro dinero, perdemos los vuelos y todos, tan amigos. Pero eso, no nos interesa

Trato de no perder la calma e intento negociar. Aceptamos volar a la vuelta un día antes, si también nos permiten, adelantar la ida un día, sin ningún coste adicional. Tendremos que reorganizar algunas cosas, pero al menos, no perdemos un día. Aceptan. Esperamos, que esta haya sido, la primera y última sorpresa, aunque estaremos alerta, porque volar con Air Europa, es como comprar en la Bolsa, los denominados chicharros: O te va de miedo o te hundes.

Lo que hacen las compañías aéreas –unas más que otras-, es sencillamente, una vergüenza. Tienen licencia para matar y para saltarse la legislación europea, a su antojo. Aplican hasta el extremo, la normativa para pasajeros y se saltan a la torera, lo que les concierne a ellas, mientras las autoridades europeas, miran para otra parte.

Es cierto, que hay una legalidad, que protege a los pasajeros, pero nada se conseguir, si no vas con abogado y a juicios, por lo que al final, te sale bastante más caro, que lo que vas a reclamar. Aún, estoy esperando sentada y ha pasado casi un año, que me indemnicen, por el retraso de más de 24 horas, que tuvimos en el aeropuerto de Roma, viniendo de Turquía, por la huelga de Alitalia.

viernes 4 de septiembre de 2009

El 80% de los lectores de esta Web, son mujeres

Hace unas pocas semanas, una gran ciberconversadora argentina, con la que en aquella época, intercambiaba algunos mensajes largos, sobre destinos y viajes, me daba las gracias por contestarle tan pronto, teniendo en cuenta, que yo debía recibir muchos correos cada día. Le contesté que si, que me mandan unos cuantos, pero la mayoría son poco interesantes, dado que solicitan información, que ya viene en los relatos, así que les remito a ellos


Solo unos pocos, analizan y/o desmenuzan los mismos, los critican o elogian y/o comparten conmigo, sus reflexiones sobre destinos, rumbos o periplos. Es a los que dedico, la máxima prioridad y uno sé si porque en aquellos momentos estábamos en agosto y la gente disponía de más tiempo para pensar y escribir, de estos mensajes, me llegaron bastantes.


Por cierto, casi todos de mujeres, aunque no es casualidad: porque el 80 por ciento de las suscripciones a la página, son feminas: El porcentaje es similar, en cuanto a quienes me envían correos electrónicos. Profundizando más, en las estadísticas de la página, decir que en torno también al 80% de las visitas, proceden de España, viniendo un 15% de Latinoamérica y Estados Unidos y el restante 5%, de los puntos más diversos del mundo.


Dentro de las visitas nacionales, las tres cuartas partes, proceden de País Vasco, Cataluña y Madrid, proviniendo solo un cuarto, del resto de España. Este dato, aunque para algunas pueda resultar chocante, es de fácil interpretación y viene a constatar, la pura realidad: Cuando viajas y encuentras españoles por libre, suelen ser de estas Comunidades.. A nosotros más de una vez, nos han llegado a decir: ¡”Que raro, unos de Valladolid, recorriendo mundo!”. Y efectivamente, lo es.


Pero lo que es mucho más difícil de descifrar, es esa diferencia de 80 a 20, entre hombres y mujeres. Y mucho menos, sin caer –de forma voluntaria o no-, en la aburrida guerra de los sexos.


Partamos de un hecho objetivo o, al menos, que nosotros hemos constatado, a lo largo de los viajes: Hay más mujeres –sobre todo, solas-, que hombres, por esos caminos de Dios, recorriendo de forma independiente, nuestro querido planeta azul.. Aún así, esto sigue sin explicar, la desproporción de 8 a 2.


Aunque lo hasta aquí escrito, haya levantado expectativas en el lector, la verdad es que las explicaciones que encuentro, no son nada espectaculares. Así que espero que vosotr@s, enriquezcáis la reflexión, posteando comentarios.


Básicamente, se me ocurren cinco razones:


1ª.- Las mujeres, somos más sociales que los hombres y nos da menos pereza contactar. Pero este argumento, aunque cierto, es algo pobre, porque no se puede aplicar a otros ámbitos: Por ejemplo, dudaría de que en Facebook, exista una proporción, de cuatro mujeres por hombre.


2ª.- Las mujeres somos más curiosas (alguno diría, cotillas).


3ª.- Las mujeres, en términos generales, somos menos orgullosas, a la hora de pedir ayuda.


4ª.- Según los estudios, en España hay más lectoras que lectores.


5ª.- Y fundamental. Como he constatado en viajes y foros del tamo, hay bastantes más mujeres, que hombres –a pesar de que puedan viajar en pareja o en grupos mixtos-, ocupadas de la logística de los viajes y de sus preparativos previos.


Habría una sexta razón: Que la culpa fuera mía. Aunque es poco probable y no por no reconocer errores, sino porque cuando la gente se registra en la web, aún no conocen sus contenidos.

miércoles 2 de septiembre de 2009

Los viajes de antes

Ya no solemos viajar demasiado por España, porque yo la tengo conocida casi entera, desde cuando era pequeña y adolescente y viajaba con mis padres, en aquel SEAT 124, primero de color amarillo suave y luego blanco. ¡Qué recuerdos, los de aquellos tiempos!.


Entonces, no había apenas autovías, viajar era toda una aventura y una sucesión de panorámicas espectaculares, pueblos –con sus habitantes en sillas o poyatos, a las puertas de las casas-, ciudades y, fundamentalmente, emociones. Me acuerdo de los bellos paisajes del norte, pero también de las sensaciones encontradas, que sentía al cruzar los Monegros y luego alcanzar con la vista, el Moncayo; de las lagunas termales de Galicia, entre esas serpenteantes carreterucas de Dios, plagadas de amenazantes precipicios o de las playas de la Costa Brava.


Hoy las autovías, en gran medida, han matado la magia de los viajes largos, a través la península. Conducir se ha convertido un acto rutinario, en el que apenas hay que mover el volante, mientras se circula por esa interminable recta, plagada de pasadizos elevados, carteles informativos, rotondas ocasionales y hormigón por todas partes.


El tráfico, ya no nos viene de frente y es prácticamente imposible, salirse del carril fijado, parar bajo las sombras del pinar deseado, sacar la manta y darse un festín con las viandas, cocinadas con tanto esmero, por la madre de familia. En nuestro caso, la tortilla de gambas, las pechugas de pollo rebozadas, los filetes empanados y hasta el conejo guisado, no solían faltar nunca. Ahora se para en cualquier parte y se malcome de cualquier manera.


Y si el video asesinó a la estrella de la radio, como decía la canción, el GPS mató y descuartizó a la aventura, aunque también a las discusiones de papá y mamá, sobre que “si no te enteras, que te he dicho que fueras pendiente del desvío y tú nada”. También se acabó, lo parar en el arcén, extender el mapa sobre el capó delantero y notar, como se iba calentando, con el calor del motor, mientras con el dedo o un lápiz, se trazaba la ruta a seguir, a veces con algunas incertidumbres.


Entonces, no era infrecuente perderse y si ocurría por la noche, la normal preocupación de mis padres, en mi mente, se convertía en un halo de misterio y emociones. Recuerdo una vez, viajando a Huelva, que por ahorrarnos algunos kilómetros, decidieron no ir por Sevilla y continuar, una vez pasado Zafra, por la tortuosa carretera, que entre montañas, parte desde Fregenal de la Sierra. ¡Casi nos comieron los lobos! Y terminamos, al menos un par de veces, en distintas fronteras de Portugal


En aquella época y a pesar de mi corta edad, yo ya iba apuntando en un cuaderno, los pueblos por los que íbamos pasando o los ríos que cruzábamos. Incluso con nueve años, llegué a escribir mi primer diario de viaje, en unas vacaciones en la provincia de Almería. Aún me acuerdo: La bellísima Mojácar, el evocador y misterioso poblado del Oeste, el maravilloso y virgen cabo de Gata, los paisajes lunares por la carretera, que unía el pueblo de Tabernas, con la capital…


Mi padre tenía tanta confianza en mi, que incluso me dejaba, orientarle con el mapa. Recuerdo la terrible bronca, que me cayó en cierta ocasión. Veníamos de Cádiz Al llegar a Madrid me preguntó, que nacional era la que nos llevaba a Valladolid. Yo sabía perfectamente, que era la 6, pero en ese momento, no sé por qué, me confundí y le dije que la 1. El chaparrón verbal fue intenso, cuando se dio cuenta, que transitábamos por la de Irún, caminito de Burgos.


Y también me vienen a la mente, aquellos momentos, en que nuestras vidas pendieron de un hilo, cuando cruzando por el puerto de la Canda –en la zamorana comarca de Sanabria-, un bidón cayó desde un camión. Se abalanzaba contra nosotros y al esquivarlo, quedamos con más de media rueda delantera, saliendo hacia un profundo precipicio.


En fin, volveré a publicar sobre el tema dentro de 30 años y seguro, que yo misma me sorprendo, al escribir lo que echaré de menos, de lo viajes por carretera en la actualidad. Espero haber hecho entonces, el más deseado de ellos (sueño de infancia, al igual que recorrer América, desde Patagonia a México): Ir de Nueva York hasta San Francisco –no necesariamente, por la ruta 66-.

martes 25 de agosto de 2009

¡¡¡VIVA Ryanair!!!

"Jamás respondisteis a mi reclamación y el exceso de peso en el equipaje es más caro, que el kilo de marisco en Navidad, pero aun así...: ¡os quiero!". No hace mucho que en la prensa, encontrábamos estos fragmentos de una carta, que una usuaria valenciana, enviaba a las oficinas de la compañía aérea Ryanair. Esto viene a demostrar, que las controversias que genera la bajo coste irlandesa, ya no solo están en el plano social, sino dentro del propio individuo. Pura relación de amor/odio.


En el fondo creo, que a Ryanair le va la marcha y que lejos de incomodarles, tanta crítica les reconforta. Es aquello tan viejo, del que hablen de mi, aunque sea mal. Y a otros muchos, también les viene bien. Por ejemplo, al gobierno. Porque mientras se habla, de que si Ryanair cobra no se cuanto por cada bulto o por el check-in on line, nadie hace comentarios sobre la millonada que se está gastando el estado –con comisiones incluidas, para muchos políticos, supongo-, en hacer un AVE para ricos y potentados.


Mientras tanto, Ryanair gana dinero, como debe hacer cualquier empresa, da oportunidad de viajar a mucha gente y se ríe del mundo, ahora con lo de volar de pie y pagar un euro por el servicio. Pues si hay que abonarlo, pues se abona y debate terminado. ¿Por qué nos quejamos por esto y nos quedamos tan campantes, cuando nos soplan diez euros, por un recorrido de 20 kilómetros, que no vale ni dos, desde un aeropuerto, hasta el centro de la ciudad?.


Y es que desde mi punto de vista, las controversias se acaban rápido, bajo el contundente argumento, de que puedo volar de Madrid a Barcelona por 4 euros, con todo incluido y con solo equipaje de mano, mientras que ir en el tren, me cuesta quince veces más. Otro ejemplo: Para el puente de octubre, haremos Valladolid-Milán-Madrid, por tan solo 8 euros por persona. ¿Imagináis cuanto cuesta, solo el tramo Barcelona-Milán, a través de esa sociedad de desvergonzados, que en su día crearon RENFE y la francesa SNCF? Con esto, ya no haría falta seguir, pero me apetece hacerlo.


Las asociaciones de consumidores –líbrenos Dios de ellas- hablan y no paran, de que la política de Ryanair es engañosa y poco clara, de que cobran por todo, de que no dan servicios…, pero nunca las oí protestar, cuando dos gilipollas, con pretensiones de exclusividad mundial, pagan casi 4.000 euros cada uno, por un viaje de 15 días a Argentina, en Viajes de El Corte Inglés. Y hay mucha gente, que despilfarra esta cantidad y sale gozosa, sin saber que gasta diez veces más de lo que cuesta y que luego ponen el grito en el cielo, porque Ryanair les quiera cobrar, 16 euros por una maleta. ¡La estupidez humana, no tiene, ni tendrá límites!.


Ryanair no engaña a nadie y si son muchos, los que tratan de engañar a Ryanair. Por ejemplo, intentando pasar por bultos de mano, auténticos maletones o como vi el otro día a una chica, proponiendo colar como este tipo de equipaje, un bulto que pesaba 14,5 kilos.


Vamos a tratar de analizar, los tres principales tópicos.


1.- “Ryanair cobra por todo, sobre todo por el equipaje.”. Sí, es cierto y parece justo, que uno que lleva 15 kilos, pague más que el que viaja con un simple bolsito de mano. Lo que resulta completamente injusto, es lo contrario: Pagar por lo que no se usa. En las compañías tradicionales, nos obligan a desembolsar dinero, por todos los servicios que ofrecen, independientemente de que los utilicemos o no.


2.- “El sistema de venta es confuso y engañoso”. Falso. Es sencillísimo, para toda aquella persona, con una formación media, que se haya dado tres garbeos por internet. Se trata simplemente, de ir añadiendo o restando servicios y pagar exclusivamente, por lo que se necesita. Es bastante más fácil, que sea una agencia, la que te meta la bacalá


3.- “Cuando hay problemas, como cancelaciones u otros, se lavan las manos”. Sí, eso está mal, ciertamente, pero muchas de las aerolíneas tradicionales, hacen exactamente lo mismo. Aún estoy esperando, la indemnización de Alitalia, después de haber presentado la reclamación cinco veces, por el retraso de 24 horas, que tuvimos el año pasado, volviendo de Turquía. Cierto es que a nosotros, por lo menos nos dieron comida y hotel, pero a la mayoría, ni eso. Y me temo, que o voy a los tribunales o no cobraré nunca. Legislación Europea = Papel mojado.


Voy ahora, con lo que me parecen las mayores ventajas, de esta aerolínea irlandesa:


-Gracias a Ryanair, los ciudadanos de provincias, ya no necesitamos desplazarnos a Madrid, para viajar por Europa. Y gracias a esta compañía, el turismo en nuestras propias ciudades, se ha revitalizado.


-Es una de las compañías aéreas, con mayor puntualidad. Y no es casualidad, porque su rentabilidad, depende de ello.


-O es que me estoy acostumbrando o últimamente, la distancia entre asientos ha aumentado algo y estos son un poco menos espartanos, que antes.


-Te avisan mil veces por correo electrónico, los días antes de tu vuelo, para que hagas la facturación on line, por lo que es casi imposible, que se te pueda olvidar.


Pero como digo unas cosas, también menciono las otras. Hay tres cosas de esta compañía, que no entiendo y que serían fácilmente mejorables.


-El excesivo celo, comparado con la mayoría de la competencia, en llevar hasta el límite, todos los protocolos de seguridad.


-El trato poco amable del personal. No he visto aerolínea, con más caras de amargad@s de la vida, entre l@s auxiliares de vuelo, que en esta.


-Carece de3 sentido, que pagar con la tarjeta de la compañía, salga 10 euros más caro, que hacerlo con una Visa Classic Aunque esto es pura anécdota.